Roberto's profileDESDE LA OTRA ORILLAPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
DESDE LA OTRA ORILLARoberto Yturralde. Testimonio. Opinión. Arquitectura. Urbanismo. Arte. Creatividad. crítica. literatura. enseñanza. oficio. profesión.anécdotas. ideas. Ecuador. Guayaquil. consultoría |
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Entrevista
CONSEJO DE ASTERIX
Tomado de Neuronilla. com EDUCACIÓN DE ARQUITECTURA EN CRISIS...
Creo que la única forma es que los estudiantes empiecen a exigir en sus universidades que les enseñen cosas distintas, cosas que puedan serles realmente útiles, cosas que les diferencie del resto. Pidan que les entreguen herramientas, que les enseñen a emprender, a innovar y a inventar en cosas que no sean netamente el diseño arquitectónico. Pidan que les enseñen contabilidad, nociones económicas, a usar excel… pidan que les enseñen las herramientas básicas para trabajar en una municipalidad o a participar en una licitación pública. O pidan que les enseñen a llevar adelante una obra, o a hacer su inspección técnica. A construir. Exigan más calidad, exigan aprender cosas que van a poder aplicar efectivamente en su trabajo futuro. Sean activos, proactivos. Todas estas son cosas que se pueden enseñar y aprender en la Universidad. Los estudiantes de ingeniería comercial tienen cursos de management para aprender a gestionar equipos de trabajo… ¿Por qué los Arquitectos no? ¿Acaso un ingeniero comercial va a ser nuestro jefe? ¿No se supone que muchos arquitectos podrían trabajar en oficinas liderando a otros profesionales? Bueno, para llegar a eso es necesario tener las herramientas adecuadas. Muchos van a decir que casi todas esas son cosas que se puede aprender trabajando en alguna oficina… pero el problema es que la mayoría ni siquiera va a tener la oportunidad de trabajar en alguna oficina.
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David Assael /Plataforma de Arquitectura/ Enero 2009 Oportunidad en la Crisis“La crisis bursátil parece cubrirlo todo con un nuevo paisaje de diagramas en caída, construcciones de la incertidumbre, banqueros festejando en Mónaco su salvación por las arcas públicas… Con todo este panorama de vacío hay una oportunidad fantástica para repensar todo, incluido el papel de la arquitectura, sus escalas y formas, y también para analizar nuevas vías. En este número incidimos en el soporte de todas nuestras propuestas: los diferentes paisajes que arropan nuestras intervenciones. “Paisajes” y “No-paisajes”.” José Juan Barba De Luis Lara El papel del arte es revelar en las cosas lo que esta oculto a los simples sentidos, no para escapar de la realidad sino para hacerlo inteligible y aprehenderlo en plenitud por medio del pensamiento simbólico. De entrevista a Carmen Pinós ...Yo no pretendo hacer arquitectura de marca. Entiendo la arquitectura como un servicio. Creo que los espacios públicos tienen que recoger la memoria colectiva y, a la vez, aspirar a ser el máximo de sublimes.
...Arquitectura es espacio, y espacio experimentado. En las manos del arquitecto está, de algún modo, el hacer una vivencia agradable o desagradable. Una escalera puede transformar a una persona en elegante o en ordinaria. Y esa responsabilidad me emociona. CRISIS, CIUDAD Y ARQUITECTURARoberto Yturralde M., Arq.
“Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.” Albert Einstein
Hablar de Arquitectura frente a las épocas de crisis, o, de las crisis afectando a la Arquitectura, resulta un poco tardío por decir lo menos. La Arquitectura de innovación para el bienestar del ser humano parecería haber pasado de moda, quedado hace una década (¿?), y, entrado en una lujuriosa competencia de formas y fanfarronadas entre los monstruos del márquetin, el dinero y el poder. Ahora todos queremos ser Arquitectos del mundo árabe para diseñar -pasando por la ciencia ficción y la tecnología- un entorno de esculturas y monumentos fálicos elevados al ego de las individualidades rendidas al poder del más fuerte: el mismísimo dinero. ¿Porqué ahora con la aparición de la crisis económica? ¿Porqué no antes cuando el diseño arquitectónico entró en crisis? ¿Porqué hablar ahora sobre la formación del arquitecto? ¿Porqué ahora sobre la calidad de la enseñanza? ¿Porqué ahora en el o los nuevos campos laborales? ¿Porqué pensar, solamente, en la actualidad de una crisis universal si nó sabemos cuánto tiempo durará? ¿Y qué, después de la crisis económica? ¿Vendrá de golpe la bonanza? Pensemos. Seamos consistentes con nuestras ideas y valores de futuro. Después de la crisis vendrá la transición y después de ella ¿Qué?... La bonanza o el descalabro. ¿Era Arquitectura lo que nos ofertaba la sociedad de consumo haciéndonos soñar con un estatus de poder y nobleza? El Arquitecto debe entender que dejó de ser la figura del "divo” estrafalario de expresión trasnochada tratando de trasmitir una dudosa genialidad creativa, o, una angustiante comunicación con las lenguas de fuego del Espíritu Santo. Debemos entender que la Ciudad tiene muchísimas más necesidades que la simple erección de casas y edificios. Que estamos rodeados de una gran cantidad de ámbitos en los que podemos ser útiles a la sociedad y, a la vez, solventarnos la manduca de todos los días. Pero, no pretendamos que las cosas cambien si seguimos pensando del mismo modo. No hay respuestas si no hay preguntas. No existen preguntas si estamos estáticos. Si nos quedamos estáticos… Nosotros también estamos en crisis. De cierta manera, hasta nos han convencido que, la adquisición de ISOs y otros féferes de estilo, nos confieren rango de calidad. Las Universidades lo aspiran permitiendo el predominio de las formas y nó el rigor académico. Las Asociaciones de Arquitectos se pasan la vida enseñando a dibujar en computador en vez de impartir educación contínua en las áreas propiamente profesionales y ampliando el ámbito de exigencia del Oficio de Arquitecto. Hemos permitido la sustentación de nuestra sociedad en principios “light” y evadido los principios de vida y realización personal. ¿Qué hacer entonces? La necesidad es la madre de los inventos. Los inventos son producto de la creatividad. Por tanto, las crisis son un blanco móvil al que hay que acertarle. Los Arquitectos –de alguna manera- no debemos permitir que la supervivencia nos apabulle, o, el oficio se prostituya. Tenemos que asumir que el mundo es cambiante, evolutivo y dinámico. Es ahora cuando las academias y las instituciones tienen que salir al frente con una educación cortoplacista sostenida en las reales necesidades de la sociedad (en sus diferentes estratos). Los Arquitectos –como en las viejas (¿?) épocas universitarias- deben ser entrenados en las reales áreas que los emprendimientos actuales exigen, en la creatividad de su pensamiento, en la multiplicidad de la zonas paralelas de ejercicio profesional y en los probables nichos de acción social. Creemos en la necesidad de Arquitectos volcados a la empresa, a la gestión, a la construcción, al arte, a lo inmobiliario, a la docencia, a la investigación, a la consulta, a la asesoría, al urbanismo, a la política, a la crítica, a las ventas, a los avalúos, a la historia, a la comunicación, a la inversión, etcétera, etcétera, etcétera. ¿Estarían las Academias y las Asociaciones interesadas en motivar o realizar eventos en donde se expresen y propongan nuevas formas de ejercicio profesional? ¿En donde la experiencia y la creatividad y la praxis primen sobre las novelerías de país rico y consumidor? No respondan. Háganlo. Publicado en Desde mi Trinchera. Diario Digital. 12/31/2008 VIVIENDA VS. LA PATRIA DE TODOSRoberto Yturralde M., Arq.
La fiereza con la que fue anunciado el fin de los tiempos para el problema de la no posesión de un cobijo familiar en la “Patria de todos”; el arma temible y, a la vez gloriosa, de los bonos de la vivienda, incrementados con solera; el discurso encendido y patriota –entendiendo las buenas intenciones del Presidente-, se están diluyendo en los más antidiluvianos problemas domésticos que este País haya presenciado. Presumimos que, la presencia de funcionarios –en el Ministerio respectivo-, de buena formación académica, de ideales y sueños frescos, amigos del Presidente y dispuestos a mojarse el poncho por la Patria, daría al traste con ese prematuro dinosaurio denominado Ministerio de Urbanismo y Vivienda. Presumimos, decimos, que al fin se pensaría en el mediano y largo plazo sin abandonar el corto. Que se actuaría para el ser humano como el centro del universo. Que sí… Que construiríamos de inmediato casas, casitas y casotas para los diferentes estratos y geografías abandonadas, que diseñaríamos una política de vivienda acorde con los tiempos, y, planificaríamos para la protección del futuro familiar y, por supuesto, para el desarrollo de las áreas rurales y la amenidad de los centros urbanos. Pero la desilusión es mayúscula. Las respuestas a un viejo problema son más viejas y corroídas que el mismo problema. Los hechos demuestran que no existe una ruta correcta en el avanzar (¿?) del Ministerio. Las molleras nuevas siguen pensando –más aún, creyendo- que la inexistencia de mercado de viviendas de interés social se soluciona construyendo cajas de fósforos de zinc y ladrillo. Es decir erradicando una arquitectura vernácula de guadúa o tierra, por metal y ladrillo como alternativa de cambio de suburbios por Suburbios. Este ministerio, que lo reconocieron hijo adoptivo en los tiempos del Arquitecto Durán Ballén, arrancó baldado y sus taras se siguen exponiendo a la luz de una historia que un día pedirá cuentas a través de los hijos de los hijos. La dignidad de los seres humanos está por encima de cualquier conjetura electoral, económica o política. La protección a la familia es una ineludible obligación estatal. El cobijo es un derecho universal que debe ser suplido (sin ser obsequiado) por los gobiernos que se suceden en la conducción del País. No discutimos la calidad buena o mala de las construcciones porque eso es, solamente, el efecto de causas mucho más profundas que ningún gobierno las ha querido ver y, éste, que tiene el poder en sus manos, está asentado sobre medidas inmediatistas y apuradas. ¿Es que existe una política de vivienda? ¿Cuál es la definición oficial de vivienda de Interés Social? ¿Acaso es una reducida caja de mampostería (cercana al ataúd)? ¿En dónde están las especificaciones mínimas que debe tener una vivienda? ¿En dónde los espacios, las superficies, los materiales mínimos? ¿A dónde han ido las garantías a exigir en el tiempo, obligación de todo constructor? ¿Qué pasó con el desempeño de los diseñadores, o, estamos condenados a seguir repitiendo los mismos errores del pasado antiguo y reciente? ¿Qué pasó con la función de los fiscalizadores? ¿Se hicieron de la vista gorda o nunca existieron? ¿Qué obras urbanas fueron ejecutadas para el bueno y digno funcionamiento de las viviendas? Muchas y muchas preguntas se ponen en fila para ser respondidas. Las molleras nuevas resultan faltas de acción dirigida. Desilusionan y hasta desdicen de su fidelidad con el Gobierno. La falta de eficiencia es una deslealtad, no sólo con el Presidente para el que se trabaja, para la Universidad que los graduó, para la “Revolución Ciudadana” y, por sobre todo, para la “Patria de Todos”. Publicado en “Desde mi Trinchera”, Diario digital, 1/12/2008 |
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